
Este año la Organización de las Naciones Unidas propone tener en cuenta las relaciones entre la calidad del agua y el bienestar humano y conmemorar el Día Mundial del Agua con el lema “Agua limpia para un mundo sano”, que choca con la realidad de 1.100 millones de personas que no tienen acceso al agua potable, el 40 por ciento de la población mundial carece de sistemas de saneamiento básico o las casi 10.000 personas que cada día mueren por enfermedades evitables, relacionadas con el agua o con el saneamiento deficiente. Mientras, el acceso al abastecimiento y al saneamiento sigue sin ser considerado como un derecho humano plenamente reconocido, olvidando que el agua es el recurso básico e insustituible para la vida.
La calidad del agua está disminuyendo en todo el planeta como consecuencia de una gestión de los recursos hídricos en la que han primado los aspectos de la cantidad sobre la calidad del agua ocasionando una explotación incontrolada de los recursos superficiales y subterráneos y su progresiva contaminación y degradación; en esta situación, el principio contaminador-pagador resulta insuficiente de forma que es preciso desarrollar nuevos enfoques de prevención de la contaminación en sus fuentes, ya que resulta mucho más razonable y económico evitar la contaminación que descontaminar....
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